sábado, 6 de octubre de 2012

Frontones y orfanatos

Hola. ¿Os habéis fijado en que los eslavos como rasgo característico tienen el cogote plano? ¿Como si les hubieran atizado con una tabla de surf?
Os contaré el por qué de ese peculiar a la par que nada atractivo rasgo físico: tiempo ha, en un sitio no conocido aún (creo) como Europa del Este, muchos niños eran condenados a criarse en orfanatos a causa de las innombrables penurias que hacían gravosa a sus padres la tarea de mantenerlos y educarlos. Una vez ahí, parece ser que las personas encargadas del cuidado de estos niños (todo mujeres, nada atractivas, crueles, distantes) no atendían con suficiente asiduidad a los bebés que dormían en cunas, y por ello, de tanto permanecer tumbados boca arriba, su pequeño y aún moldeable esqueletito sufría esta deformación tan característica. Ains.
 Qué trágico ¿eh? Pero por otro lado reconforta saber la explicación de una cosa así, tan presente en el día a día. En realidad esta historia me la contó una chica que va a estudiar conmigo este año. Antes que nada, deciros que esta explicación de por qué los eslavos tienen el cogote como para jugar al frontón es pura patraña. Lo que me estaba tratando de vener la chica esta está basado en la teoría de los caracteres adquiridos, una teoría evolutiva formulada por Lamark. Pero ni siquiera Lamark era tan burdo (mi más sincero respeto a Lamark, un saludo para él). Y aunque hubiera un revival lamarkista, aunque fuera la teoría evolucionista que más molaba hace unos 200 años y aunque todos hemos pensado que los bracitos del tiranosaurio rex se le habían quedado así porque no los usaba (mi más sincero respeto al T-rex), simplemente echa un vistazo al darwinismo.
Y bueno, como cruzado que soy en contra de la ignorancia, intenté volcar mi sabiduría magmática en pro de fundir los pilares de su estúpida teoría-historieta y ésta se cayera por su propio peso. Pero no. Me repetía una y otra vez que si esta deformación pasaba durante mucho tiempo y a mucha gente, pues se heredaba.  Entonces le dije que por la misma regla de tres, los judíos deberían nacer ya circuncidados, ejemplo muy parecido al que blandió Weissman contra Lamark. Dijo que no, que de lo que ella hablaba era un tema de esqueleto, que debe ser como más trascendental (para ella). No llegó a entrar en razón.
Sea lo que sea, son cambios físicos que no modifican el código genético, y por lo que se sabe hasta el momento lo único que se transmite de padres a hijos es lo que está contenido en este código.
 Pero vamos, que no soy yo el que lo dice y tampoco publicaron "La teoría de las especies" ayer.

Un saludo a todos los que esperaban nueva entrada por mi parte, y a los que les gusta Jurassic Park e incluso se han leído el libro. Espero que no haya sido decepcionante, que para eso ya habrá más entradas próximamente.


2 comentarios:

  1. Las manos del Tiranosaurio ponen en evidencia al vocalista que es.

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